LAGUNA DE LOS ARENALES O LAGUNA SECA
Esta laguna se encuentra en la aldea de Los Arenales y se llega a ella siguiendo un carril de tierra llamado "camino de Monturque" por donde antiguamente transitaba ganado. Dista ocho kilómetros de Puente Genil. Es una pequeña laguna rodeada de tierras de secano, predominando el olivar y en menor proporción viñedos.
Esta laguna también se conoce con el nombre de "laguna seca", lo que ya nos indica que se trata de una zona húmeda de aguas temporales, es decir, sólo durante ciertos meses del año tendrá agua, permaneciendo seca el resto de ellos.
No está protegida, al contrario que Tíscar y Cordobilla. La laguna pertenece a varios agricultores y se cultiva en los años de sequía.
Su forma es aproximadamente redonda, con una longitud de unos 350 metros, y apenas tiene profundidad, unos 30 centímetros. Esto permite que con las primeras lluvias se llene rápidamente, pero también al llegar el calor de final de primavera y verano se seca con brevedad. Es una laguna de agua dulce que se mantiene inundada desde Diciembre a Mayo, aunque si la lluvia escasea puede permanecer seca todo el año.
Carece de vegetación en las orillas, pero sí existe en el interior de la laguna. Se trata de una planta acuática llamada juncia que sobresale del agua y tapiza prácticamente toda la superficie inundada. Bajo el agua aparecen también algas.
La fauna comienza a verse desde la aparición de los primeros charcos. Las primeras aves que se pueden observar son los ánades reales, que proceden del río y de otras zonas húmedas.
También en esta laguna distinguimos aves invernantes y estivales. Éstas son:
Aves invernantes (en invierno)
Pato cuchara (Anas clypeata)
Porrón común (Aythya ferina)
Garza real (Ardea cinerea)
Gaviota sombría (Larus fuscus)
Aguilucho lagunero(Circus aeruginosus)
Aves estivales (en primavera)
Ánade real (Anas platyrhynchos)
Focha común (Fulica atra)
Polla de agua (Gallinula chloropus)
Cigüeñuela (Himantopus himantopus)
Andarríos chico (Tringa hypoleucos)
Flamenco (Phoenicopterus ruber)
Otros animales que podemos observar en la laguna de Los Arenales son los anfibios. Hay tres especies: sapo corredor (Bufo calamita), rana común (Rana ridibunda) y gallipato (Pleurodeles waltl). Como necesitan del agua para vivir cuando la laguna se seca en verano estos anfibios se entierran en el suelo buscando la humedad hasta que vuelven las lluvias en el próximo invierno. Entonces saldrán de nuevo al exterior para criar y podremos ver miles de renacuajos y larvas en el agua.
Existen otras muchas especies pero más pequeñas, que se ocultan entre las algas del fondo, y que son los invertebrados. Hay crustáceos de agua dulce e insectos acuáticos, como escarabajos y libélulas.
Todo esto quiere decir que la laguna da cobijo a muchas especies interesantes, por lo que es necesario conservarla. Muchas personas la visitan en primavera y pasan el día de campo allí. Si no dejan basuras y respetan a los animales y plantas podrán volver a verlos el próximo año.
LOS CASTELLARES
El paraje de Los Castellares es un pequeño espacio natural que se encuentra junto al río Genil en el tramo que abandona nuestro termino municipal. Se llega a este lugar siguiendo la carretera de la Ribera Baja y luego un carril de tierra por medio de olivares. Lo más característico de este lugar es el tajo que sigue el curso del río describiendo la forma del meandro. Este tajo está formado por un tipo de roca llamada calcarenita, y en el encontramos muchos fósiles de almejas (moluscos bivalvos) que vivieron bajo el mar hace unos 15 ó 20 millones de años. En el tajo crían el cuervo, la grajilla y el cernícalo, y hasta hace poco tiempo el halcón peregrino.
En Los Castellares encontramos una mancha de olmos junto al camino y la desembocadura del arroyo de la Vizcaína, que sólo lleva agua cuando llueve. Siguiendo el carril que discurre paralelo al río hay numerosos parajes donde crían pequeñas aves como el jilguero, el verdecillo, la curruca y el ruiseñor. En las orillas del río encontramos álamos blancos y eucaliptos. También son fáciles de ver reptiles como la lagartija colilarga, el lagarto ocelado y alguna culebra. Abundan los conejos.
En este lugar hay un manantial de agua que llaman "el cañuelo" donde muchas personas vienen a beber y llenar sus garrafas porque dicen que el agua es muy buena. Encontramos también las ruInas del Molino del Manchego donde el río discurre entre numerosas piedras.
Los Castellares también es muy conocido por sus restos arqueológicos ya que aquí hubo un antiguo poblado de íberos hace unos 2500 años, lo que nos indica que este lugar tuvo que tener mucha agua y vegetación.
LAS SIERRAS
En la localidad tenemos tres pequeñas sierras: Sierra del Castillo, Sierra Gorda y Sierra del Niño. Están constituidas por roca caliza, que le da un color gris al terreno. En estas sierras abunda la vegetación de matorral porque al estar el suelo cubierto por rocas a impedido que la maquinaria agrícola destruya la flora autóctona para sembrar cultivos como el olivo.
La Sierra del Niño se encuentra junto al polígono industrial de San Pancracio. Está formada por dos grandes lomas y es la que presenta menos vegetación porque durante muchos años ha sufrido numerosos incendios. Pese a todo se pueden observar varias encinas y en su cara norte se está recuperando la vegetación, con aparición de jaras y retamas. Detrás de esta sierra se encuentra otra más pequeña llamada de Malconado, donde sí hay más vegetación.
Sierra Gorda está constituida por tres masas rocosas, la propia Sierra Gorda, actualmente utilizada para la extracción de caliza; Peñóncriado y Sierra Maestra, también con otra cantera. En la primera abunda el matorral con acebuche principalmente, al igual que en Peñoncriado. En ésta además destaca la cornicabra. Sierra Maestra es la que tiene más variedad de vegetación, con algunas encinas, matorral y una importante mancha de tomillo. Por otra parte, en el suelo pueden encontrarse fósiles de ammonites que vivieron en el fondo del mar hace unos 150 millones de años.
Por último está la Sierra del Castillo, que es la de mayor tamaño y donde se encuentran las ruinas árabes que le dan nombre. Esta sierra es alargada, orientándose desde la carretera de Puente Genil-Jauja hasta Cordobilla. En ese mismo sentido aparecen el tajo de Peñarrubia, Cinco Peñones y la Sierra de las Gaseosas. Peñarrubia es el punto más alto de la localidad, con 511 metros sobre el nivel del mar. Es un tajo grande donde crían rapaces y otras aves como el cuervo, la grajilla y el avión roquero.
En toda la Sierra del Castillo hay abundante matorral que en algunas zonas llega a ser muy espeso. Tal es el caso de El Madroñal, al pie de Peñarrubia. En la siguiente lista aparecen las principales especies que podemos encontrar en esta zona:
Encina (Quercus rotundifolia)
Acebuche (Olea europaea)
Aladierno (Rhamnus alaternus)
Lentisco (Pistacia lentiscus)
Cornicabra (Pistacia terebinthus)
Coscoja (Quercus coccifera)
Zarzaparrilla (Smilax aspera)
Madreselva (Lonicera implexa)
Romero (Rosmarinus officinalis)
Olivilla (Teucrium fruticans)
Rubia (Rubia peregrina)
Mejorana (Thymus mastichina)
Esparraguera (Asparagus albus)
Gamón (Asphodelus ramosus)
Entre la fauna, además de las aves que viven en los roquedos, encontramos otras que ocupan el matorral, como el zorzal, el mochuelo y la curruca cabecinegra. Entre los reptiles, la culebra de escalera y la lagartija colilarga.
PARAJE NATURAL DEL PANTANO DE CORDOBILLA

El Embalse de Cordobilla es una zona húmeda protegida con la figura de Paraje Natural. Este embalse recoge las aguas de los ríos Genil, Anzur y Lucena. Es el tercer y último existente en el curso del Genil antes de su desembocadura en el Guadalquivir. Su presa se construyó para tener una reserva de agua, pero la colmatación que ha sufrido ha modificado su función. La colmatación consiste en que la tierra que arrastra el río procedente de la erosión se osita en el fondo del embalse al actuar la presa como un muro que impide que esos sedimentos continuen río abajo. Al pasar los años se ha ositado tanta tierra que el embalse ha perdido su profundidad y ya no sirve para almacenar grandes cantidades de agua que pueda ser utilizada para la agricultura principalmente. Si no se hubiese eliminado la vegetación de las orillas, que con sus raíces sostiene el suelo, apenas se hubiese producido esa colmatación. Esto da lugar a que con una pequeña bajada de nivel del agua cause que gran parte de la superficie del embalse quede seca.
De esta forma, la mayor parte del embalse tiene apenas unos pocos centímetros de profundidad. Esto ha permitido la aparición de manchas de vegetación dentro del mismo cauce, encontrándonos con un bosque de tarajes en las desembocaduras de los ríos Anzur y Lucena, y también grandes extensiones de carrizo. Tanta vegetación sirve de refugio a numerosos animales, algunos de los cuales crían allí.
En las zonas que tienen poca profundidad vamos a poder observar numerosas aves acuáticas que se alimentan de diminutos organismos que viven en el fango, son las limícolas. Las más frecuentes son la cigüeñuela y el andarríos chico. Las garzas también aprovechan la poca profundidad del agua para capturar peces en sus orillas, estando presentes cinco especies: garza real, garza imperial, martinete, avetorillo y garcilla bueyera. Entre los patos el ánade real es el más abundante, siendo en invierno cuando se ven otras especies como el pato cuchara y el porrón común. En las zonas de carrizo se esconde el calamón, con su plumaje azul y su pico rojo, y la polla de agua, más pequeña y de plumaje oscuro.
Durante el invierno visitan el embalse tres especies que proceden de la costa, la gaviota sombría, la gaviota reidora y el cormorán grande. Entre las rapaces cría el aguilucho lagunero y durante la migración se puede observar algún águila pescadora. También encontramos pequeñas aves que se ocultan entre la vegetación de las orillas, como el ruiseñor bastardo, el carricero y el zarcero.
En el centro del embalse hay dos islas formadas por cañas que son un importante dormidero para estorninos, grajillas y garcillas bueyeras en invierno. En verano crían algunas garzas allí.
En el embalse también viven el galápago y la culebra de agua. Entre los mamíferos, la rata de agua y la comadreja. El abundante cangrejo americano sirve de alimento a muchos de estos animales.
La vegetación de ribera que rodea el embalse es importante, estando formada principalmente por arbustos y escasos árboles. Encontramos álamos blancos, eucaliptos, adelfas y zarzas, y otras especies como el lentisco y el aladierno que quedan más retiradas del agua.

Además de este ecosistema acuático, los terrenos que se encuentran a su alrededor también tienen una gran importancia ecológica. En la parte sur, que corresponde a la provincia de Sevilla, se encuentran una serie de lomas llamadas Los Capellanes, por donde trascurre el arroyo de Carlanco. Esta zona está cultivada de olivos, pero también tiene zonas con matorral lo que hace que sea un lugar muy visitado por las rapaces para buscar alimento.
Un lugar muy interesante es la llamada "represa", donde hay un bosquete de eucaliptos de gran tamaño. Aquí el río, cuando las compuertas de la presa están cerradas, parece más un riachuelo por la poca cantidad de agua de lleva. En los márgenes abundan muchas plantas que dan a este lugar un aspecto sombrío. Existen dos manantiales de agua que se filtra por la ladera.
Por otro lado, y aunque no pertenece al Paraje Natural, se encuentra el tramo del río que desde la presa recorre la zona de Las Bardesas, al pie de las denominadas Laderas del Cuco. En este tramo del río encontramos abundante vegetación, destacando una planta acuática flotante llamada espiga de agua. La enea o espadaña llega a cubrir todo el cauce en algunos tramos. Existen también una pequeña mancha de olmos, álamos blancos y eucaliptos.
En las Laderas del Cuco abunda el matorral, destacando la coscoja. También hay acebuches y alguna encina. Es un buen lugar para observar rapaces diurnas y nocturnas, como el ratonero y la lechuza común, que utilizan los pequeños cortados existentes en las partes altas. Otras aves que se pueden observar son el zorzal, el carbonero común y, de vez en cuando, alguna paloma torcaz. El zorro encuentra en este lugar un buen refugio.
Al pie del embalse, en los alrededores del poblado de Cordobilla, existe un pinar de pino carrasco fruto de una repoblación que se realizó cuando se construyó el poblado. Este pinar es muy frecuentado por excursionistas.
LAGUNA DE TÍSCAR
Esta laguna se localiza a ocho kilómetros de la localidad, siguiendo el carril de tierra que parte de la aldea de Puerto Alegre. Se trata de un espacio protegido declarado como Reserva Natural por la Consejería de Medio Ambiente desde 1984, formando parte de las denominadas Zonas Húmedas del Sur de Córdoba junto al Embalse de Cordobilla.
Se encuentra en una zona de campiña donde predominan los cultivos de regadío. Ocupa una extensión de 13 hectáreas y su longitud máxima es algo superior a los 500 metros. Su agua es salada o salobre debido a los minerales del suelo.

Esta laguna se denomina de carácter temporal porque no tiene agua durante todo el año, exceptuando los períodos en los que llueve mucho. Esto se debe a su poca profundidad, en torno al medio metro, de forma que cuando llegan las altas temperaturas del verano se produce una fuerte evaporación desecándose rápidamente. En años normales de precipitaciones la laguna tiene agua desde Diciembre a Mayo. El resto de los meses aparece como una gran lámina de color blanco debido a la sal que queda ositada sobre la superficie del suelo.
En este espacio podemos encontrar dos observatorios y una casa para los guardas, que corresponde al cortijo de El Comandante. Un observatorio es el "científico", que se encuentra a nivel de la orilla de la laguna y sirve para hacer estudios y censos de las aves, por lo que sólo lo usan personas autorizadas. El otro observatorio es el "de uso público", que se encuentra frente a la laguna en lo alto de una loma y que cualquier persona puede visitar a lo largo de todo el año para observar las aves sin llegar a molestarlas.
Por el contrario, la fauna si es abundante y en la actualidad es la laguna con más especies de aves acuáticas de toda la provincia. Según la época del año podemos observar aves invernantes, que utilizan la laguna en invierno como lugar de descanso durante su viaje migratorio; y aves estivales, en primavera y verano. La especie más abundante es el ánade real. Las más fáciles de ver son:
Invernantes de paso
Pato cuchara (Anas clypeata)
Porrón común (Aythya ferina)
Garza real (Ardea cinerea)
Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)
Avoceta (Recurvirostra avosetta)
Andarríos chico (Actitis hypoleucos)
Gaviota sombría (Larus fuscus)
Gaviota reidora (Larus ridibundus)
Estivales
Ánade real (Anas platyrhynchos)
Focha común (Fulica atra)
Zampullín chico (Tachybaptus ruficollis)
Cigüeñuela (Himantopus himantopus)
Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)
Flamenco rosa (Phoenicopterus ruber)
En los terrenos que rodean la laguna se han realizado repoblaciones con especies autóctonas, como encinas, lentiscos, gayombas, tarajes y álamos blancos. De esta forma se pretende que las tierras donde antes se cultivaba cereal recuperen ahora la vegetación autóctona que antiguamente se destruyó.
La flora es escasa ya que desde muy antiguo se ha cultivado hasta la misma orilla, encontrando dos especies principales, el taraje y la salicornia. Ambas especies pueden vivir en estos suelos ricos en sal.
Podemos también observar otras especies de aves típicas de la campiña y que viven en los terrenos próximos, como la perdiz roja, la cogujada común y el cernícalo vulgar.

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